Durante este año, los educadores de los Equipos de Pastoral de las tres sedes de la Provincia Nazaret de las Escuelas Pías, Perú, Ecuador y Colombia, compartieron tres encuentros de formación orientados por el P. Alejandro Solórzano Uribe, Sch.P., en torno al curso «Jesús, el corazón de la fe cristiana», en el horizonte de Teología del Currículo.

«Teología del Currículo» es un proyecto del ICCE-Nazaret (Instituto Calasanz de Ciencias de la Educación), en sinergia con Procesos Pastorales, que lidera Patricia Pedreros. Su propósito es acompañar la formación continua en el ámbito teológico de los catequistas y pastoralistas de Escolapios Nazaret, fortaleciendo su comprensión de la fe y su capacidad de acompañar los procesos educativos y pastorales de nuestras obras educativas.

Con la Biblia y el manuscrito del mismo nombre como base, la formación invitó a revisar qué significa enseñar la fe desde la centralidad de Jesús. La tarea educativo-pastoral encuentra su sentido en ayudar a los estudiantes a conocerlo, comprender su mensaje y descubrir cómo su vida ilumina la nuestra. Desde esta perspectiva, la transmisión de conocimientos, la enseñanza de valores y la narración de historias bíblicas requieren una orientación que las articule y les dé profundidad.

Uno de los aprendizajes centrales fue reconocer la Biblia como una biblioteca de libros con diversos géneros literarios, contextos históricos e intenciones teológicas. Cada pasaje necesita ser comprendido en su contexto y en relación con el conjunto de la Escritura. Así, la lectura supera la fragmentación y permite escuchar la Biblia como memoria viva de la relación de Dios con su pueblo, capaz de interpelar nuestra vida presente. Comprender el sentido de los textos es una condición para relacionarlos responsablemente con la experiencia cotidiana de los estudiantes.

El recorrido cristológico destacó cómo Jesús revela el rostro misericordioso del Padre en su cercanía a los necesitados, los pecadores y los excluidos. El Reino que anuncia se hace reconocible en la misericordia y en el amor gratuito de Dios, y vincula la fe con la vida, la justicia y el compromiso con los demás. En fidelidad a esa misión, Jesús entrega su vida. La cruz y la resurrección se comprenden desde la unidad de su existencia y de su anuncio del Reino. Su enseñanza exige especial cuidado pedagógico: hablar de la cruz sin suscitar culpabilidades dañinas, particularmente en los niños, y presentar la resurrección con la profundidad que merece, evitando reducirla a una frase optimista.

Los tres encuentros ofrecieron espacios de trabajo en grupos para poner en diálogo los contenidos con la experiencia de los educadores, formular propuestas para el aula y compartir caminos de lectura bíblica. Esta experiencia recordó la responsabilidad de conocer y comprender la Escritura para comunicarla con rigor y sensibilidad, acoger las preguntas de los estudiantes y convertir el aprendizaje bíblico en una acción educativa y pastoral con sentido.

Equipos Pastoral Colombia

Equipos Pastoral Ecuador

Equipos Pastoral Perú