Durante el pasado 14 de agosto del 2025, en nuestro Colegio Buenavista IED Calasanz, se llevó a cabo la tercera edición del día de la inclusión, un espacio que, para este año, pretendía resaltar la importancia de las diferentes culturas étnicas que tenemos en el país y visibilizar la resiliencia, la creatividad y la determinación de aquellos personajes influyentes con discapacidad que lograron superar diferentes tipos de barreras.

Teniendo en cuenta lo anterior, la propuesta de la actividad estuvo enmarcada en la exploración de la historia, haciendo uso del arte, presentando personajes influyentes que a lo largo del tiempo han aportado en diversas áreas de desarrollo al mundo o a su comunidad; casos en los que brillaron los talentos más que las dificultades. De igual forma, se buscaba reafirmar la importancia de nuestra interculturalidad, mostrando aspectos representativos y simbólicos de algunas de las etnias de nuestro país.

Durante esta jornada, destacamos la participación de nuestros estudiantes de grado transición a grado undécimo, quienes, desde su compromiso y participación activa en el área de Cátedra Calasanz, desarrollaron las esculturas, los cuentos sensoriales, las recetas, entre otros elementos.

La comunidad educativa (estudiantes, padres de familia, maestros, administrativos y directivos) e invitados externos (gestor PEDI del Colegio San José de Calasanz de Suba, gestora PEDI del Colegio Calasanz Pereira), reflexionaron sobre las barreras, visibles e invisibles, que aún enfrentan muchas personas por razones de discapacidad, origen étnico u otras diferencias y la importancia de minimizarlas. (Ver publicación en instagram)

Al mismo tiempo, fue una oportunidad para reconocer el valor que tiene la diversidad en todos los ámbitos de la vida.

Es por ello que, conmemorar el día de la inclusión en nuestra institución, reafirma que cada ser humano tiene el derecho de vivir con dignidad, de acceder a las mismas oportunidades y de contribuir plenamente en su comunidad. Es un espacio que permite generar conciencia, respeto y compromiso, apostando hacia una sociedad más justa y equitativa.

En ese sentido y como parte de los objetivos de nuestro día de la inclusión, recrear de una manera artística la diversidad cultural de Colombia, permitió destacar la riqueza, tradiciones y gastronomía de diferentes pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes, raizales, palenqueras y el pueblo rom/gitanos. Reconocer y valorar estas culturas étnicas no solo es un acto de justicia histórica, sino una base esencial para construir una sociedad verdaderamente incluyente.

Otro aspecto importante durante esta jornada, fue destacar las historias y las contribuciones de aquellos que, pese a enfrentar barreras físicas, sensoriales, cognitivas o psicosociales, han dejado una huella profunda en la historia, la ciencia, el arte y el deporte. Conocer sus historias, sus retos y sus logros, nos invita a analizar y transformar las barreras sociales, actitudinales y físicas que puede plantear la sociedad; nos permite reflexionar sobre la necesidad de generar culturas, prácticas y políticas más inclusivas, creando entornos más accesibles y relaciones más humanas.

Como un plus, durante la jornada, se llevó a cabo un conversatorio con los estudiantes de grado décimo y undécimo, en donde, uno de nuestros invitados, profesional en psicología, con diagnóstico de parálisis cerebral, nos acompañó como ponente, con el objetivo de contarnos su historia, permitirnos ver la importancia de reconocer las diferencias como una ventaja y reconocer los retos que nos presenta el mundo para cumplir nuestros sueños. En este espacio, también contamos con la presencia de Germán López, Coordinador de formación e investigación del ICCE Nazaret, quien, con su calidez humana y experiencia como psicólogo, logró desarrollar un espacio ameno y reflexivo para los jóvenes del colegio, en torno a las oportunidades que tenemos para superar cualquier situación adversa que pueda presentarse a lo largo de la vida.

Finalmente, es importante reconocer que, desarrollar este tipo de actividades, permite que la comunidad educativa crezca, avance y se sensibilice frente a las necesidades del otro; refuerza el compromiso de que la educación debe ser accesible y significativa para todos los estudiantes, incluyendo aquellos con discapacidades, pertenecientes a diferentes grupos étnicos, migrantes, entre otros. Permite, en cierta medida, romper prejuicios, cuestionar prácticas excluyentes y fomentar culturas y prácticas donde todas las personas sean respetadas.

Por: Erika Barrera Rojas
Licenciada en Educación con Énfasis en Educación Especial
Colegio Buenavista IED Calasanz

 

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